
En esta etapa de ambientación y adaptación, el niño es capaz de realizar movimientos simétricos y simultáneos en brazos y piernas. Puede desplazarse en posición horizontal con su cara sumergida, pero recuerda que NO es capaz de realizar coordinaciones complejas ni técnicas muy estrictas.
La confianza que le iremos dando a tu hijo será el principal objetivo como nuestro primer paso. Así lograremos en poco tiempo que sus piernas y brazos estén coordinados, obviamente apoyándonos con el material de trabajo como son los tubos, flotadores, tablas y demás.
Las inmersiones que se harán serán en pocos segundos para darle oportunidad al cuerpo que tenga mayor flotabilidad. De esta manera tu hijo sentirá que estando en el agua no hay peligro y comenzará su cuerpo a equilibrarse y a conocer mejor el ambiente acuático. Será una sensación que solo el podrá percibir.
Nosotros estaremos junto con el en el agua en cada una de sus clases. Siendo ellos pequeños, nuestra labor es apoyarlos y animarlos en todo momento para que hagan todos sus ejercicios. Tu como papá/mamá podrás observarlos a corta distancia, pero una excelente sugerencia es que ellos no te puedan ver, ya que los puedes distraer y no tendrían toda su atención en su maestro.
Gracias por apoyar a los instructores!!!